domingo, 30 de noviembre de 2014

Mis intentos por hacerte sonreír, siendo el tonto que soy.

Te quiero, te necesito, te echo de menos.

Te quiero, porque te necesito, porque cuando no estás te echo de menos.
Te echo de menos, pues te necesito, ya tú me has hecho querer como ninguno otro lo hace.
Te necesito, día a día, año tras año, pues quiero una vida a tu lado, donde no pueda echarte de menos.

Te quiere, te necesita y en estos momentos te echa de menos..

Christian.

lunes, 11 de agosto de 2014

Demasiado a contracorriente, demasiado en contra de todo, demasiado insistir. Y solo una cosa que me haga sentirme en mi lugar, que me hace seguir, que me da todo y no me quita nada.

miércoles, 30 de julio de 2014

Son momentos especiales, en esos que puedo sentirla cerca, verla, tocarla. En esos en los que siento cada parte de su cuerpo, en los que en su mirada se ve tan sincera, tan enamorada. Son esos momentos los que yo más valoro.

domingo, 20 de julio de 2014

Nazim Hikmet.

Nuestros días más hermosos
aún no los hemos vivido.
Y lo mejor que tengo que decirte
todavía no lo he dicho.

Y lo mejor que se me ocurre decirte ahora mismo es que las dificultades solo nos unen más. Porque soy incapaz de hacerte nada malo, y es por eso que todo lo que he hecho hasta ahora ha sido para verte sonreír, y así seguirá siendo. Y sé que tú eres igual, pero igualita además. Porque ninguno puede ver al otro mal y el orgullo nunca nos separará, mucho menos por una estupidez. Porque problemas, lo que se dice problemas, en esta relación nunca han habido. No recuerdo ningún momento en el que me hayas hecho daño fuera de mi imaginación, porque todo lo malo que puede haber, que es bien poco, lo traemos nosotros pensando como tontos. Pero yo a todo eso le digo adiós, porque tenemos todo a favor para poder ser felices juntos. Vamos a disfrutar, a recordar, a saber darle el peso que se merece todo lo bueno, cada detalle, cada risa, hasta el anuncio del sol cabrón. Porque todo tiene un buen significado, un motivo: Tú y yo estamos hechos el uno para el otro, enamorados. Y de eso carecen todas esas malditas tonterías que, además, se producen por el simple hecho de querernos demasiado. Te quiero, y la realidad es que cada momento a tu lado es perfecto. Todo lo es, todo. Me siento afortunado de tener alguien con quien todo es alegrías, esa es la realidad. Habrá que verla, ¡que es bastante bonita! Y otro día más, como todos, me iré a dormir pensando en ella, en todo lo nuestro, pero sobre todo me iré feliz. ¿Cómo sino me voy a ir teniendo todo lo que tengo?

Siempre.

sábado, 19 de julio de 2014

Ik hou van je, Amber.

Si de alguna forma quiero yo aprovechar mi vida es con ella. Yo siempre quise tener una vida única, distinta. Y gracias a ella la tengo, porque por mucho que a veces desconfíe de sí misma, detrás de esa chica desconfíada hay una chica perfecta, mona y muy, muy especial. No hay nada más que darle las gracias, pues juntos estamos creando algo muy bonito y duradero, que nos acompañará el resto de nuestra vida. Te quiero Amber, y gracias a ti puedo cumplir mi sueño de tener algo realmente especial, junto a ti, que eres única. Gracias por cada uno de los miles de días que nos quedan juntos, gracias por todas las alegrías, por apoyarme, cuidarme, por quererme. Por dejarte apoyar, cuidar y dejarte querer. Gracias a ti yo sé lo que es vivir, solo tú y yo lo sabemos. ¡Te amo mijn alles!

viernes, 18 de julio de 2014

Te quiero.

Se pueden ver muchas cosas buenas estando mal, o mejor dicho creyendo estar mal. Hay que aprender, siempre aprender de tus errores, no arrepentirte sino seguir, no sentirte mal sino intentar superarte. Y hay que saber ver todo tal y como es en realidad, porque no se tiene porque estar mal con quien desde hace más de un año estás genial, perfecto. Con quien es el amor de tu vida.
Mi vida a su lado es más que perfecta, pero el estar distanciado de ella no me está dejando verlo, y no es justo. No es justo porque hay tantísimo que recordar a su lado, tantos recuerdos y momentos que me siguen haciendo sentir tan feliz que no, no vale la pena estar mal cuando se está bien, ¡es contradictorio!
Y esto me lo ha hecho ver ella, como siempre me hace ver todo, el lado bueno, ¿recuerdas? Y me lo hace ver a su manera, restándole importancia. Hasta es especial para eso, y hay que saber verlo, porque vale mucho. Y voy a verlo, todo aquello que calla por mí, lo bien que hace muchas cosas para poder estar bien aunque yo diga que no, todo lo que me aguanta y a veces parece que no valoro pero si lo hago, y ahora aún más.
Menuda idiota más única joder... Y es toda mía. Voy a aprender a disfrutar de ti al máximo, a saber ver lo bueno de todo esto y no lo malo, lo cual no existe. Porque esta vida juntos se lo merece, el no tener preocupaciones inútiles.
Si a alguien quieres mantener el resto de tus días y hacerle feliz, vas a tener que tener todo claro, vas a tener que saber querer a esa persona porque solo así tendrás todo lo que ella te da, todo lo que tanto quieres y tanto te hace disfrutar día a día. Y en mi caso, todo eso es ella, y puedo asegurar que es la mayor alegría que me podría haber tocado.

Voy a aprender a quererte pequeña. Porque te quiero, muchísimo. Porque nos queremos, y vamos a disfrutarlo al máximo. Para siempre.



jueves, 17 de julio de 2014

La importancia de un problema la crea la persona en cuestión.
Hay gente que se está muriendo y sonríe muy a pesar de todo, siendo ésta capaz de sacarle el lado bueno a cualquier adversidad. Otras sin embargo, por no tener a esa persona a su lado ya creen estar muertos, esa necesidad suya que, o bien le da toda la felicidad, o bien toda la amargura de este mundo.
No es optimismo ni pesimismo, exageración o falta de expresión, no.
Quizás sea que la primera persona no tenga nada importante por lo que vivir, y es por eso que trata buscar alegrías donde no las hay. Y quizás la segunda viva por aquello que le falta, y esté muriendo por no poder tenerlo cerca.

O quizás, esa primera ya tuvo una vida lo suficientemente completa y feliz, en la que tuvo a su lado a aquella que le hacia ver esos pequeños detalles, esas pequeñas alegrías que nadie más puede ver, aquella que estuvo en las malas y produjo tantos buenos recuerdos que ya nada le puede quitar esa felicidad. Aquella persona que siempre está, lejos o cerca, pero está, la sientes. Que con un solo recuerdo, la imagen de esa sonrisa tan bonita y dulce en tu cabeza, o el buen sabor que dejan sus labios tras un beso ya te quita cualquier problema de encima.

Con todo esto quiero decir que a esa persona tan increíble la tengo yo, y que gracias a eso sé que mi día a día va a estar lleno de momentos más que perfectos. Tengo la seguridad de que voy a ser así de feliz toda mi vida, ¿Quién podría asegurar algo así? Nadie, desde luego. Pero yo sí, porque si alguien te enseña a hacer los pequeños detalles, las pequeñas alegrías de esta vida enormes, y además te las da cada día con cada gesto, cada acción, entonces nada va a poder pararte. Ni a mí, ni a ella, ni a nosotros. ¡Te quiero!

"No hay grandes problemas. No hay más que personas pequeñas"

jueves, 10 de julio de 2014

Lo perfecto es lo normal.

El tiempo junto a ella pasa rápido, demasiado rápido. Es por eso que me extraño al darme cuenta de la cantidad de sucesos perfectos que caben dentro de esa aparente rapidez. Porque luego te paras a pensar y, en lo que tú creías que había sido un solo día más, ya han habido más risas y momentos especiales de los que nadie más podrá tener nunca. Claro que eso es así porque esos momentos son nuestros, muy nuestros.

Sí, definitivamente es extraño. Ya no la cantidad de momentos que tengo por recordar con ella, sino que se me ha hecho normal eso de estar tan feliz día a día. Y eso es gracias a que tengo a la mejor, con la que voy a pasar una gran vida que, aunque para nosotros sea lo normal, va a ser más que perfecta y algo único que solo nosotros dos podremos disfrutar.

lunes, 16 de junio de 2014

413.

Yo soy feliz haciendo feliz a esa persona. Suena peligroso, ¿Verdad?  Pones por encima a la felicidad de otro, que no la tuya. Pero claro... ¿Y si te digo que esa otra persona me hace feliz con tan solo sonreír? Entonces ya se ve más simple, más fácil. Todo es más sencillo, más mejor, sí, más mejor, si tu día a día siempre es lo más perfecto porque esa felicidad que necesitas la tienes en tan solo un instante, varias veces al día. También es verdad que hay que ser capaz de hacerle sonreír, y como lo soy eso me permite enamorarme unas dos, quizás tres si me esfuerzo, veces cada día. Todo varía según las veces que la haga sonreír, claro. Pero para mí, que me levanto cada día con una idea nueva con la que sorprenderla, eso es fácil. Si algo te gusta o, como en mi caso, te encanta, te enamora, se convierte en una necesidad... Se puede entonces entender que algo tan simple como verla sonreír, siendo además tú la causa, te haga tan feliz. Y si además añadimos que todo esto se alarga durante toda la vida que me queda... O mejor dicho, la vida que nos queda juntos, entonces ya es cuando yo me quedo sin palabras que decir y tengo que ir a comerme a mi niña a besos, porque tan feliz que me hace que hasta duele. Y así siempre, hasta que no necesite arrugar la nariz para parecer un Shar Pei, la muy monada.

domingo, 8 de junio de 2014

Después de tanto tiempo ya me resulta imposible poder expresarlo, poder decirle o hacerle ver todo lo que siento por ella. Y es que es lo que pasa cuando tienes a la niña más mona, más perfecta y más jodidamente preciosa que hay, que sabes lo que es enamorarse día tras día. Porque no hay día que no haga algo, no hay día que no me diga algo, en un beso, en cualquiera de sus cositas de monada que tiene como arrugar la nariz o mirarme medio dormida, no hay día que en cualquiera de esas cosas no me vuelva a venir ese sentimiento del primer día, de aquel momento en el que le dí ese abrazo, de cuando se durmió sobre mí. Simplemente junto a ella cada día merece la pena, cada momento es especial, único, perfecto. Y es que cosas tan simples como lo son dormir juntos, jugar, pegarnos o hacer el tonto ya son realmente especiales junto a ella.

Pero aún tengo la esperanza de que hay una forma de poder decirle todo, de golpe, susurrando.. Porque si el problema es que esta relación, esta vida y ella son perfectas, pues habrá que dar con una solución perfecta, ¿no? A besos, por favor.

miércoles, 19 de febrero de 2014

Te necesito.

Te necesito.
Te necesito para siempre a mi lado, o bien encima o quizás mejor debajo, depende de la situación. Te necesito tanto que el no verte duele, pero por suerte de pronto recuerdo en esos mismos momentos que te tengo y que siempre te tendré. Porque así es, necesito tenerte, necesito de aquellos momentos perfectos y únicos, ya sean de risas o de peleas de esas en mi cama que a todos les da por decirle "hacer el amor", aunque yo prefiero llamarle hacer la guerra, y encantado de ello desde luego. También necesito el verte dormir a mi lado, con esa cara de niña que se siente segura durmiendo en mis brazos, esa misma cara que ponías nada más conocerme. Necesito que seas lo primero y lo último que vea cada día, aquella persona que me acompañe por las noches, que cubra los espacios de una cama que se me hace demasiado grande sólo. Necesito cada una de esas siete letras, de esa vida junto a ti que promete estar llena de momentos perfectos, inolvidables a tu lado.  Y así lo está siendo desde hace ya casi un año, nuestro primer año juntos de muchos. Sí, definitivamente necesito a mi niña, la más bonita de todas. La única que sabe hacerme feliz, tanto que supera cualquier cosa que me imaginaba alcanzar. Necesito que siempre seas esa persona que para todo está, y que con cualquier tontería me arregla el día, la vida. Y lo eres, y lo serás. Eres esa persona que necesito, esa que está hecha exactamente para mí, el uno para el otro. Necesito sobre todo cuidarte, para siempre. Como desde el primer día ya cuidaba de ti, de esa niña que tan mona me parecía, y que tan jodidamente preciosa y mona me sigue pareciendo. Y así será, prometo cuidarte como a nadie, y prometo hacerte tan feliz que te dolerá la cara de sonreír, lo prometo. Porque me necesitas, y porque lo necesito, el verte feliz junto a mí. Porque lo que más necesito sin duda es provocarte miles de sonrisas día tras día, año tras año, toda una vida. Porque al verte sonreír siento todo lo bueno que se puede sentir a la vez. Porque al verte sonreír yo sonrío.