Se pueden ver muchas cosas buenas estando mal, o mejor dicho creyendo estar mal. Hay que aprender, siempre aprender de tus errores, no arrepentirte sino seguir, no sentirte mal sino intentar superarte. Y hay que saber ver todo tal y como es en realidad, porque no se tiene porque estar mal con quien desde hace más de un año estás genial, perfecto. Con quien es el amor de tu vida.
Mi vida a su lado es más que perfecta, pero el estar distanciado de ella no me está dejando verlo, y no es justo. No es justo porque hay tantísimo que recordar a su lado, tantos recuerdos y momentos que me siguen haciendo sentir tan feliz que no, no vale la pena estar mal cuando se está bien, ¡es contradictorio!
Y esto me lo ha hecho ver ella, como siempre me hace ver todo, el lado bueno, ¿recuerdas? Y me lo hace ver a su manera, restándole importancia. Hasta es especial para eso, y hay que saber verlo, porque vale mucho. Y voy a verlo, todo aquello que calla por mí, lo bien que hace muchas cosas para poder estar bien aunque yo diga que no, todo lo que me aguanta y a veces parece que no valoro pero si lo hago, y ahora aún más.
Menuda idiota más única joder... Y es toda mía. Voy a aprender a disfrutar de ti al máximo, a saber ver lo bueno de todo esto y no lo malo, lo cual no existe. Porque esta vida juntos se lo merece, el no tener preocupaciones inútiles.
Si a alguien quieres mantener el resto de tus días y hacerle feliz, vas a tener que tener todo claro, vas a tener que saber querer a esa persona porque solo así tendrás todo lo que ella te da, todo lo que tanto quieres y tanto te hace disfrutar día a día. Y en mi caso, todo eso es ella, y puedo asegurar que es la mayor alegría que me podría haber tocado.
Voy a aprender a quererte pequeña. Porque te quiero, muchísimo. Porque nos queremos, y vamos a disfrutarlo al máximo. Para siempre.
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