domingo, 21 de julio de 2013

Podríamos decir que la vida es algo difícil, algo donde a veces se sufre, pero para mi no fue siempre así. Un día llegó, simplemente llegó, la casualidad más bonita de mi vida, ella.
Y a partir de ese día una sonrisa suya significaba mi felicidad. Una sonrisa de esa chica vale por mil de los demás, quizás incluso más, porque ninguna otra podría enamorarme como ella lo hizo, tan pronto.. con tanta facilidad, TANTO.
Quizás por otra casualidad estemos como estamos, juntos. A veces son las tonterías, los pequeños detalles los que marcan la diferencia. En mi caso esas tonterías, nuestras tonterías, me hacen feliz. Y eso es algo que nadie más me podrá dar.
¿Y qué decirle? Que gracias supongo, aunque más que decirle... me gustaría susurrarle a los labios, ya sabes, comerle a besos. Y es que ni en nuestros besos se acaban todas esas tonterías, esas cosas tontas que me hacen reír, tan especiales como ella sola.
Soy alguien que siempre tiene palabras para todo, pero si tuviese que definir a esta chica.. Preferiría que me callase con un beso, porque las palabras con ella se quedan cortas.
Y es que, como yo digo, no es necesario decir algo para sentirlo, pero sí demostrarlo. Y es que todo lo que siento por ella, no cabe en un te amo.

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